El perejil es el ingrediente peor entendido de las fórmulas de control de peso, y el malentendido siempre es el mismo: se confunde perder agua con perder grasa. El perejil hace lo primero y no hace lo segundo. Entender esa diferencia cambia por completo lo que cabe esperar.
El perejil (Petroselinum crispum) contiene apiol y miristicina, dos compuestos volátiles a los que se atribuye el aumento de la diuresis, junto con flavonoides como la apigenina. Su uso como diurético suave está documentado en la tradición fitoterapéutica europea y latinoamericana desde hace siglos. Aporta además cantidades apreciables de vitamina C y vitamina K, dato que resulta relevante por sus interacciones.

La retención de líquidos produce sensación de hinchazón abdominal, piernas pesadas y tobillos hinchados, y puede sumar entre medio kilo y dos kilos en la báscula. Muchas personas interpretan eso como haber engordado, y por eso un diurético "funciona" tan rápido y de forma tan visible.
Dicho esto, la utilidad del perejil no es despreciable: está en el confort. Sentirse menos hinchada es un beneficio legítimo, y explica que sea de los primeros efectos que los usuarios describen. Solo conviene llamarlo por su nombre.
La retención de líquidos ocasional y leve es común. Pero la hinchazón persistente, asimétrica (una pierna más que la otra), acompañada de dificultad respiratoria, o de aparición brusca, requiere valoración médica: puede indicar problemas cardíacos, renales o hepáticos. Ningún suplemento diurético es la respuesta en esos casos, y retrasar la consulta sí es un riesgo.
En BeInShape el extracto de perejil aporta el componente de confort: menos retención, menos sensación de hinchazón. Es también el ingrediente del que proceden varias de las precauciones de la fórmula completa, revisadas en la guía de seguridad.
Ayuda con la hinchazón por retención de líquidos, que es una parte de lo que muchas personas perciben como "panza". No reduce grasa abdominal: son dos cosas distintas y conviene no confundirlas, porque el efecto sobre los líquidos es real pero temporal.
Tradicionalmente en infusión, con una cucharada de perejil fresco picado por taza, una o dos veces al día, o como extracto estandarizado en cápsulas. En cualquier caso, acompañado de una buena hidratación general.
En dosis altas se le atribuye tradicionalmente actividad uterotónica, es decir, capacidad de estimular la contracción uterina. Por esa razón se desaconseja su uso como suplemento durante el embarazo. El perejil como condimento en la comida es otra cosa.
Lo que se pierde es agua, y vuelve al recuperar el equilibrio hídrico normal. Puede suponer entre medio kilo y dos kilos en la báscula, pero no representa pérdida de grasa. Usar diuréticos para bajar de peso es una mala idea y, sin control médico, puede ser peligroso.
Medicina Familiar. Áreas de trabajo: fitoterapia europea y plantas medicinales.